El gigantesco plan de reactivación de China tendrá repercusión fuera de sus fronteras
El gigantesco plan de reactivación de la economía que China anunció el domingo por 455.000 millones de euros tendrá repercusiones bastante más allá de las fronteras del gigante asiático, a juicio de los expertos. Este importe equivale a un 7% del Producto Interno Bruto (PIB) de China y se traducirá en reducciones fiscales e inversiones cada año, durante los próximos dos ejercicios. La primera consecuencia de este gran impulso al crecimiento será visible en el precio de las materias primas, que China consume en abundancia.
Actualizado:Adoptado con la intención de dinamizar el consumo doméstico, el plan llega en momentos en que el impacto de la crisis financiera internacional podría resultar más grave que lo previsto para un país muy dependiente de sus exportaciones y de la buena salud económica de sus clientes. El superávit comercial de China, aunque sigue alcanzando dimensiones gigantescas, registró un descenso del 2,6% anual durante los primeros nueve meses del año.
El crecimiento podría caer por debajo del umbral de 10% este año, por primera vez desde 2002. «Para el Gobierno el impacto de la crisis en China es aparentemente más serio de lo previsto», afirmó Chen Manjiang, economista del Bank of China International.