PP sin UPN
La posición mayoritaria de los órganos de dirección de UPN para que sus dos diputados se abstengan en la votación de los Presupuestos Generales del Estado hace peligrar el pacto establecido 17 años atrás entre el foralismo navarro y el Partido Popular. La política trazada por Miguel Sanz brinda un mayor margen de maniobra al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y constituye un factor de erosión para la estrategia de oposición popular. Además, la ruptura de la entente obligaría al PP a optar entre concurrir electoralmente en Navarra o intentar restablecer el entendimiento con UPN a medida que sus expectativas de alcanzar el Gobierno de España vayan creciendo. Por su parte, con su opción respaldada por 17 de los 18 miembros de su ejecutiva, Sanz no ha dudado en poner a prueba el equilibrio que hasta ahora ha representado UPN entre la navarridad y su vinculación al centro derecha español. La eventualidad de que una coalición de amplio espectro, incluido el independentismo no violento, pudiera conducir a los socialistas al Gobierno de Navarra fue desechada por éstos tras las últimas elecciones al dictado de su ejecutiva federal.
Actualizado:La abstención de los parlamentarios del PSN facilitó la elección de Sanz como presidente autonómico. Pero la mera hipótesis de que aquella alianza alternativa aflore tras los comicios de 2011 -o incluso antes en forma de mayoría de bloqueo- representa, para quienes ayer decidieron abstenerse en la tramitación presupuestaria en el Congreso, un riesgo de tal magnitud que a sus ojos todos los demás inconvenientes desaparecen. Aunque lo relevante es que la abstención ante los Presupuestos puede dar inicio a un camino irreversible, que en nombre de los intereses de Navarra lleve a UPN a convertirse en una opción orgánica y políticamente desligada de cualquier compromiso con el centro-derecha para la gobernabilidad de España.