Desconfianza
En estos días se 'celebra' el 22º aniversario del accidente nuclear de Chernobil. El precio, 50.000 muertos y miles de personas gravemente enfermas, así como una tierra contaminada por no se sabe cuántos años. Un poco más cerca, en Ascó, han tenido alguna fuga radiactiva, pero no se lo habían dicho ni a los propios trabajadores. Es más, permitieron visitas escolares, quizá porque la presencia de un niño riendo da tranquilidad y no ganas de correr, que es lo que tenían que estar pensando los habitantes de la zona.
Actualizado:Y el tema viene de lejos, pues yo empecé a desconfiar de lo nuclear cuando hace años se veía a los barcos tirando tan campantes los bidones radiactivos al mar. Probablemente, el futuro de la energía pasa por lo nuclear, pero la desconfianza que generan los que lo gestionan a algunos nos hace rechazarla de momento.