El secretario general de Naciones Unidas se plantea no asistir a la inauguración de los Juegos de Pekín
Su decisión se suma a la de otros líderes europeos que ya han anunciado que tampoco acudirán si las autoridades chinas no dialogan para solucionar el conflicto del Tíbet
BRUSELASActualizado:El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se plantea no asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el 8 de agosto próximo, "por problemas de agenda", según ha informado Naciones Unidas.
"El secretario general tal vez no podrá asistir debido a problemas de agenda", ha manifestado la portavoz de la organización, Marie Okabe, que ha señalado que la decisión final se anunciará más adelante.
La portavoz ha insistido en que ya "hace meses" que Ban informó al Gobierno de China de que "existía la posibilidad de no poder asistir a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos" aunque ha declinado comentar si detrás de esa decisión podría haber razones políticas vinculadas a las recientes protestas en varios países del mundo por la situación de los derechos humanos en China y de la región de Tibet.
"No es una decisión reciente", ha insistido la portavoz, que no ha especificado qué compromisos tiene Ban en esa fecha para no asistir a la ceremonia olímpica. "Los planes de viaje del secretario general, según las reglas de Naciones Unidas, no se dan a conocer públicamente hasta una semana o diez días antes" de iniciarse, ha agregado.
La portavoz ha precisado que Ban, que fue ministro de Exteriores de Corea del Sur antes de asumir su cargo en la ONU el primero de enero de 2007, "tiene planes para visitar China en algún momento".
Aumenta la presión sobre China
De confirmarse, la ausencia de Ban en esa importante cita deportiva internacional se uniría a la de otros mandatarios internacionales como el primer ministro británico, Gordon Brown, y la canciller alemana, Angela Merkel, que ya han anunciado que no acudirán a la ceremonia.
En el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que tiene su sede en Ginebra, un grupo de relatores han instado hoy al Gobierno chino a ejercer la contención y ser transparente respecto a las informaciones de detenciones masivas en Tíbet y en las regiones colindantes.
Por su parte, Ban manifestó el pasado 17 de marzo su preocupación por la violencia que sacudió en esas fechas al Tíbet y lamentó la pérdida de vidas humanas que siguió a la respuesta policial a las protestas en contra de la autoridad china sobre el territorio.
La ONU ha seguido con cautela la delicada situación en Tíbet, pues el Gobierno chino insiste en que es un asunto completamente interno en el que las organizaciones internacionales no tienen porqué inmiscuirse. Pero las protestas que se han producido en los últimos días al paso de la antorcha olímpica por Europa y EEUU han aumentado la presión sobre la comunidad internacional para que se pronuncie sobre la situación de los derechos humanos en China.