Menores riesgos
Actualizado: Guardara ludoteca barcelonesa donde falleció el pasado lunes un bebé de cuatro meses acogía a treinta niños cuando únicamente disponía de permiso para diez, no contaba con el preceptivo seguro, dos trabajadores estaban en situación irregular y ninguno de los empleados disponía de titulación. Estas irregularidades, a la espera del resultado de las investigaciones, pone en evidencia un insuficiente control por parte de las autoridades municipales, laborales y sanitarias sobre este tipo de centros, que funcionan como guarderías cuando no pueden hacerlo y que precisamente por acoger a menores deberían estar sometidos a una inspección muy estricta. Pero la imposibilidad de muchos padres de compatibilizar su trabajo con el cuidado de sus hijos, una necesidad agravada en ocasiones por la falta de recursos, no debería llevarles a relajar ni sus responsabilidades ni a minusvalorar potenciales situaciones de riesgo.