El Valencia deja escapar vivo a un Atlético en inferioridad numérica
Los colchoneros acabaron encantados con la derrota mínima porque Motta les dejó con diez más de una hora
Actualizado:Un Valencia de otros tiempos hubiera sentenciado en el primer asalto la eliminatoria ante un Atlético incapaz de dar tres pases seguidos y que jugó más de una hora en inferioridad por la absurda y clásica expulsión de Motta. Ganaron los de Koeman porque Silva aprovechó un regalo de Pablo, que prosigue su semana pésima, pero carecieron de fluidez y pegada para derribar por completo el muro colchonero. Dejaron vivo al Atlético y habrá emoción la semana que viene en El Manzanares.
Heridos en su orgullo, los valencianos por su triste deambular en la Liga y los rojiblancos por su derrota ante el eterno rival, los contendientes decidieron plantear un partido duro, de rompe y rasga, típicamente copero. Más faltas y encontronazos que fútbol, aunque el poco que hubo siempre lo puso el Valencia.
Aguirre, con serios problemas atrás pero también en la zona de creación porque decidió cargarse este invierno a Maniche y Raúl García se ha lesionado, prescindió arriba de Forlán y tiró a su equipo hacia atrás. Regaló por completo la iniciativa a un Valencia ramplón, dispuesto a aprovechar el factor campo y a presionar en lo posible al árbitro. Todo servía, incluido el teatro de Marchena.
El mal de Motta
Entre que Clos es tarjetero y Motta sufre el mal endémico de no saber frenarse, el brasileño dejó a su equipo con diez, a los 25'. El segundo grave error de los colchoneros antes del descanso lo protagonizó Pablo, nervioso tras sus regalos al Madrid. En un córner muy pasado al atribulado central no se le ocurrió otra cosa que despejar hacia el centro, donde estaba el gran Silva para no perdonar. Antes, Villa había avisado con sendos golpes francos, uno al travesaño y otro ante el que se lució Falcón.
La segunda mitad fue un monólogo local. Los de Koeman asediaron la portería de Falcón, pero perdonaron la vida al Atlético.