Un policía antidisturbios observa a los participantes en una protesta contra el estado de excepción en Karachi, Pakistán. /EFE
oleada de detenciones

Detenido el dirigente del partido opositor paquistaní Imran Khan

Musharraf asegura que renunciará como jefe del Ejército para iniciar un nuevo mandato presidencial como civil

ISLAMABAD Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf , ha asegurado que espera renunciar como jefe del Ejército a finales de este mes e iniciar un nuevo mandato presidencial como civil. Ha advertido, además, del riesgo de caos para el país si aceptara las exigencias de la oposición que le piden que dimita como presidente.

Musharraf ha acusado a la ex primera ministra del país Benazir Bhutto - actualmente bajo arresto domiciliario - de alimentar la confusión política, y ha rechazado las presiones occidentales para que levante rápidamente el estado de excepción al señalar que probablemente continuará durante las próximas elecciones del mes de enero.

"Todos aquellos que son los suficientemente francos para decirme a la cara cuál es la realidad, todos ellos piensan, sí, que el país irá al caos si yo no manejo el entorno político ahora, manteniéndome como presidente", ha subrayado desde su oficina militar.

Mientras siguen la polémica política y las protestas por el estado de excepción, la Policía paquistaní ha detenido a varios dirigentes políticos, entre ellos al dirigente del partido opositor Teehrik-e-Insaf, Imran Khan.

Oleada de detenciones

Khan había reaparecido en un acto público en la universidad de Lahore (este), donde estaba planeada una protesta estudiantil contra el régimen de Pervez Musharraf , quien declaró el estado de excepción el pasado día 3 de noviembre.

Antiguo jugador de críquet metido en política, Khan había sido uno de los líderes políticos puestos bajo arresto domiciliario en las horas que siguieron a la declaración del estado de excepción, pero había logrado eludir la vigilancia policial y escapar de su vivienda.

Las detenciones de hoy afectaron además a los miembros de la marcha auspiciada por la formación de la ex primera ministra Benazir Bhutto, el Partido Popular de Pakistán (PPP), que inició este martes una manifestación entre Lahore e Islamabad para protestar contra el estado de excepción.

El presidente del PPP en la región del Punjab, Shah Mehmood, que encabezaba la marcha, fue detenido junto con otros tres altos cargos del partido, según confirmó el propio político por teléfono al canal Dawn desde una furgoneta policial. "Me han arrestado sin que antes haya recibido ninguna orden de detención", ha denunciado Mehmood, que ayer asumió el liderazgo de la protesta del PPP después de que Bhutto fuera puesta bajo arresto domiciliario.

A raíz de la declaración del estado de excepción, las autoridades han lanzado una oleada de arrestos que han afectado a miles de opositores al régimen, según la propia Benazir Bhutto.

Bhutto contnúa con su arresto

La ex primera ministra continúa con su arresto dentro de una residencia de Lahore junto a otros líderes del partido, según el senador Akbar Khawaja desde el interior, mientras fuera las fuerzas de seguridad han levantado barricadas para impedir su salida.

Bhutto instó ayer al general a presentar su dimisión como presidente y jefe del Ejército, y llamó a todos los partidos a crear una gran coalición para combatir el régimen.

En un comienzo, el estado de excepción levantó protestas por parte del sector judicial y de la abogacía, aunque con los principales críticos detenidos, el peso de las protestas recayó hoy sobre el colectivo de los periodistas. Varios grupos de reporteros de las principales ciudades del país se concentraron en las cercanías de sus respectivas asociaciones de prensa para reclamar el respeto a la libertad informativa y que se restauren las emisiones por cable de varios canales privados, bloqueadas desde hace 11 días.

Con el estado de excepción, ha quedado establecido en Pakistán un código de conducta que prohíbe la publicación de informaciones que "difamen, pongan en ridículo o afecten a la reputación del jefe del Estado", en referencia al general Musharraf .

Preocupación en EEUU

Preocupado por el desarrollo de los acontecimientos, Estados Unidos ha decidido enviar a finales de semana a Pakistán al "número dos" de su Departamento de Estado, John Negroponte, para pedir a Musharraf que ponga fin al estado de emergencia y celebre elecciones, según informó un portavoz estadounidense.

A pesar del estado de excepción, el proceso paquistaní de elecciones legislativas sigue en marcha, y mañana está prevista la disolución del Parlamento tras completar su mandato quinquenal.

Aunque Musharraf había anunciado este domingo que las elecciones legislativas tendrán lugar antes del 9 de enero de 2008, la oposición del Partido Popular de Pakistán afirma que podría no concurrir a los comicios si estos se celebran sin que antes se haya restituido la Constitución.