POLÍTICA

Pactos de Estado, un recurso político que termina en papel mojado

Griñán, como Díaz, se erigió también en líder del PSOE para «tutear» a Rajoy

Susana Díaz y Juanma Moreno han continuado con la dinámica de sus predecesores EFE

JOSÉ CEJUDO

Proponer un pacto al adversario con el convencimiento casi absoluto de que no lo va a aceptar está en el ADN de los partidos políticos. En Andalucía esta «moda» la impuso el expresidente Manuel Chaves, y la mantuvieron sin solución de continuidad José Antonio Griñán, que le sucedió en el cargo, y la actual mandataria socialista, Susana Díaz. Al igual que esta última, Griñán llegó a plantear al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, suscribir pactos de Estado, erigiéndose ambos en líder del PSOE a nivel federal y asumiendo un papel que no les corresponde. Griñán suplantó a Alfredo Pérez Rubalcaba y Susana Díaz ha hecho ahora lo propio con Pedro Sánchez. En la oposición, Javier Arenas no ha ido a la zaga. En un momento determinado llegó a proponer nueve grandes pactos. Juan Ignacio Zoido, que lo sustituyó, probó suerte al menos con tres iniciativas. Y el actual presidente del PP-A, Juanma Moreno, ha mantenido esta dinámica con los mismos magros resultados. Basten estos ejemplos.

Consejo de Gobierno

El último Consejo de Gobierno de la Junta, presidido por Susana Díaz, tuvo como asuntos «estrella» proponer al Gobierno de la nación un pacto de Estado en defensa del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia, y otro pacto de Estado para la erradicación de la Violencia de Género. En los dos casos se reclamaban al Gobierno central aportaciones de fondos adicionales al tiempo que se deslizaban críticas por los recortes que el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha aplicado a lo largo de la legislatura a consecuencia de la crisis económica. Mal puede aceptar alguien una invitación cuando está salpicada de reproches.

La propuesta emanada del Consejo de Gobierno es el último eslabón de una cadena que en lo que respecta a Susana Díaz comenzó a forjarse en su discurso de investidura, pronunciado el 4 de mayo de presente año, momento en el que ofreció un «gran acuerdo» contra la corrupción en el que se incluían hasta 20 medidas.

Juanma Moreno, presidente del PP andaluz, planteó una idea similar en el mes de julio, con motivo de una conferencia impartida en los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga. Allí ofreció a Susana Díaz pactar una serie de medidas para acabar con las «toneladas de corrupción» en Andalucía. Ninguna de las dos propuestas se han llevado a la práctica,

La corrupción, la Educación, la Sanidad, la Dependencia, el desempleo, el agua y los desahucios han asido cuestiones recurrentes en los partidos para pactar.

Nos remontamos al año 2006. El entonces presidente, Manuel Chaves, manifestó que evaluar la capacidad de Andalucía para recibir inmigrantes, conseguir acuerdos en aspectos concretos de la educación (rendimiento escolar, medidas contra el fracaso escolar, formación de profesores, etc.) y fomentar una nueva cultura del agua son algunos de los temas que deberían abordarse en los pactos que ofrecía al resto de las fuerzas políticas. Y ya entonces aparecía en el debate la Ley de Dependencia, Chaves destacó que había que poner en marcha su desarrollo en la región con un estudio de la población afectada. Por último, declaró que el nuevo modelo de televisión pública aún estaba abierto a las aportaciones de todas las fuerzas políticas.

Un salto en el tiempo

Un salto en el tiempo y nos trasladamos al 29 de enero de 2008. Javier Arenas, en ese momento presidente del PP-A, aludió a nueve grandes pactos, basados en el consenso: por el pleno empleo y la competitividad entre los sindicatos y empresarios, por la reforma educativa, por el agua, por la investigación y desarrollo industrial de Andalucía, uno local para dar más competencias a los ayuntamientos, el desarrollo de la Ley de Dependencia, por un nuevo plan de ordenación del territorio, la defensa de los intereses de los andaluces en la Unión Europea y, por último, un acuerdo de financiación autonómica fueron las grandes reformas planteadas por Arenas.

Como jefe de la oposición en el Parlamento y presidente del PP-A, quien también fuera alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, se dirigió al presidente de la Junta, José Antonio Griñán en enero de 2011 para proponerle pactos sobre empleo, desahucios y presupuestos. Zoido ofreció al Gobierno andaluz tres grandes pactos para favorecer la creación de empleo y superar la crisis económica, buscar soluciones para evitar los desahucios de las familias y elaborar unos presupuestos regionales «reales y útiles», según sus palabras.

José Antonio Griñán, al igual que recientemente hizo la presidenta Susana Díaz, propuso a Rajoy en abril de 2013 la creación de una «gran mesa de diálogo nacional», con partidos, patronal y sindicatos, al objeto de hacer ver a la Unión Europea el rechazo a solo austeridad y nada de crecimiento. En su opinión, habría que formalizar también cuatro pactos: sobre empleo, la modernización de la economía, la consolidación fiscal y contra la exclusión social.

Además del fallido acuerdo contra la corrupción, Juanma Moreno, en su primera intervención como presidente del PP-A, en marzo de 2014, propuso un gran pacto por el empleo «que involucre a los partidos políticos, corporaciones locales y agentes económicos y sociales».

En marzo de 2015 Moreno probó suerte con el pacto educativo, y en julio con la Sanidad. En todas las ocasiones la presidenta de la Junta hizo oídos sordos.

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