Misterios de Jaén: fenómenos paranormales en el sanatorio de 'El Neveral'
Fenómenos paranormales de todo tipo en un viejo edificio en la sierra
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Las otras 'Caras de Bélmez'

El Sanatorio de Tuberculosos El Neveral es uno de los lugares más desconocidos cuanto a fenómenos paranormales en todo el país. Ubicado en plena sierra de Jaén, este edificio abandonado fue inaugurado a principios del siglo XX, en 1934, con el objetivo de tratar a pacientes con tuberculosis.
Sin embargo, décadas después se fue adaptando su uso y son muchas las personas que testificaron haber sido víctimas de experiencias paranormales en el interior del edificio.
El testimonio de Eduardo Ruiz es importante para resolver este misterio. En una visita a Jaén él mismo me narró su experiencia: «fui paciente del hospital en 1968 y las noches allí se podían hacer eternas de lo que vivíamos y escuchábamos, nada de este mundo, te lo puedo jurar».
Uno de los fenómenos más comunes que en el sanatorio era la aparición de figuras fantasmales: «allí se paseaban pacientes que estaban muertos, vamos que se sabía que estaban muertos. Cuando tocaban a dormir en las habitaciones me tapaba la cabeza y no quería ni asomarla». Muchas personas que visitaron en aquellos ya lejanos días El Neveral informaron de ver figuras oscuras y sombras moviéndose por el interior del edificio. Algunos testigos incluso dijeron de haber visto a pacientes en pijama caminando por los pasillos o en las ventanas.
Otro fenómeno común era el ruido, los pacientes decían escuchar ruidos extraños en el interior del edificio, como pasos, golpes o gritos. Algunos visitantes incluso de haber escuchado conversaciones o risas en salas vacías. Un grupo de investigadores paranormales que visitó el lugar antes de ser demolido e informó de haber grabado una voz que decía «ayúdame» en una de las habitaciones abandonadas. Por desgracia no he podido localizar la psicofonía pero en este tipo de localizaciones es normal esa petición de ayuda que, sin dudas, resulta inquietante.
Además de los fenómenos visuales y auditivos, también había fenómenos físicos en el sanatorio. Se podría sentir una sensación de frío o de calor extremo en ciertas áreas del edificio, incluso en habitaciones donde no había ventanas ni corrientes de aire. Otros visitantes informaron de sentir una presencia o un toque físico, como si alguien les hubiera tocado o empujado.
Uno de los casos más impactantes ocurrió cuando los investigadores de lo paranormal pasaron la noche en el sanatorio. Según el testimonio de uno de ellos: «fue en 1972, yo era un chaval, tenía 22 años, pero me tomaba estas cosas muy en serio. Pedimos permiso. Durante la noche escuchamos ruidos extraños y vimos figuras fantasmales moviéndose por los pasillos. Pero lo más impactante fue cuando, en mitad de la noche, una de las chicas sintió que alguien la tocaba en el hombro. Al darse la vuelta, vio a una mujer anciana en pijama que desapareció ante sus ojos. Consultamos a don Germán de Argumosa que se comprometió a venir pero luego surgió lo de Bélmez y lo eclipsó todo».
A pesar de que no hay explicación racional para estos fenómenos, algunos investigadores paranormales creen que pueden estar relacionados con la historia del sanatorio. Durante muchos años, el sanatorio fue el hogar de pacientes con tuberculosis, una enfermedad que en aquel entonces era incurable y a menudo fatal. Se cree que los espíritus de los pacientes que fallecieron en el sanatorio aún pueden estar vagando por los pasillos, tratando de encontrar la paz.
Otra teoría es que el edificio está construido sobre un terreno que tiene una energía especial o que es un punto de encuentro para fuerzas sobrenaturales.
En la actualidad se llama Hospital Dr. Sagaz y parece que hay menos incidencia de hechos extraños allá donde, poco a poco, van surgiendo testigos que cuentan lo que han vivido en su interior. Nuestro testimonio es del pasado aunque no quieta que se esté viviendo en el presente. ¿Quién sabe?
Si ha vivido un hecho similar o de tipo paranormal, si desea que se investigue su caso –totalmente gratis- no dude en escribirme a correo@garciabautista.net