INFRAESTRUCTURAS
La Junta inicia la reforma de Las Palmeras por el Pico Mulhacén
Gastará 1,9 millones en un edificio que se encuentra en situación ruinosa

La Junta de Andalucía iniciará la reforma prevista del parque de viviendas del barrio de Las Palmeras por la reforma prácticamente integral del edificio del patio Pico Mulhacén , cuyo estado es verdaderamente lamentable, según el informe redactado por los arquitectos contratados por la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) , titular del inmueble. El presupuesto rozará los dos millones de euros.
El edificio, con 175 viviendas, data de finales de los ochenta y fue sometido a obras de reparación general tanto en 2002 y 2008. Aún así, los técnicos han calificado la situación de «lamentable» como consecuencia, dicen, del continuo vandalismo al que está sometida la edificación. La memoria realiza una somera descripción de un edificio que prácticamente no tiene luz en todas sus zonas comunes porque los equipos eléctricos han sido sustraidos o que tiene toda la red de saneamiento al descubierto con fugas constantes «lo que compromete la salubridad de los vecinos ».
Según la inspección realizada, toda la cubierta del edificio se utiliza indebidamente, por ejemplo, como almacecnes de cobre «de dudosa procedencia», perreras o galleras. Tanto, que existe un riesgo evidente para las personas que transitan por la azotea sin barandillas de seguridad. Los arquitectos han optado por impedir bajo cualquier circunstancia el acceso a esta zona, incluyendo la anulación de tragaluces y claraboyas. El documento técnico alerta, por ejemplo, de que se han arrancado todas las rampas que se colocaron para el acceso a personas discapacitadas en la última reforma.
El contenido del proyecto es un remozamiento general de las zonas comunes aunque con una excepción. Frente a lo que ocurrirá en el resto de edificios de las Palmeras en los que se va a trabajar, no se instalará ascensor. El equipo de arquitectos responsables del proyecto aseguran que es la única manzana donde no se ha encontrado a una comunidad de vecinos lo suficientemente estructurada como para hacerse cargo de un mantenimiento mínimo de las instalaciones. En esas condiciones, se ha optado por no incluir el elevador en la inversión pública, que financia Europa en un ochenta por ciento.
El proyecto incluye todo lo que se pudiera entender como una reconstrucción del edificio. Desde una nueva red de saneamiento hasta sustituir los elementos eléctricos robados y mejorar -cuando no reponer- todos los elementos de carpintería que han ido desapareciendo.