SEMANA SANTA
Un estudio propone que la celosía de la Mezquita-Catedral se pueda desmontar
Se retiraría todos los años para reinstalarse después respetando su integridad y sus piezas

El proyecto para convertir en puerta la celosía de la nave 17 de la Mezquita-Catedral podría no ser realidad nunca , y no por el veto del Icomos, la Unesco o la Junta de Andalucía. La empresa Arqueobética pondrá sobre la mesa del Cabildo Catedral otra idea para conseguir que las cofradías pasen bajo el vano: un proyecto que implicaría una pequeña intervención pero también supondría la conservación íntegra de la construcción que idearon Rafael de La-Hoz y Víctor Caballero Ungría .
Se trata de un estudio para que la celosía de la nave 17 se pueda desmontar y volver a montar para cada Semana Santa . Un equipo formado por arqueológos e ingenieros ha ultimado una propuesta que haría posible la idea. Se trata de que cada año, en fechas anteriores a la Semana Santa, se desmonte la celosía. La primera vez que se haga será la fundamental, ya que entonces se hará el proceso de desmonte controlado de esta pieza . Los trabajos serán cruciales, ya que se catalogarán todas las piezas que componen la celosía y se hará el trabajo para que después se puedan volver a montar. Eso incluye no sólo el almacenamiento, sino también documentar la posición de cada pieza, para garantizar que la conservación es perfecta . El proyecto contempla incluso un modelo digital para tener constancia de la posición de cada una de las piezas y después facilitar el trabajo para volverlo a montar.
Las cofradías tendrían todo el vano libre y no habría problema de anchura para ningún paso
La idea es que, aunque la celosía mantenga el mismo aspecto exterior, y aunque las piezas sean exactamente las mismas, sí se haga una pequeña intervención, que consisitirá en un proceso que se conoce como «machihembrado» . Es decir, que unas piezas tengan agujeros que las permitan ensamblarse con otras que tengan pernos para ello.
Conservación de la celosía
Una vez que se haga este proceso, por medio del personal especializado, se podrá volver a montar la celosía con todas las garantías después de cada Semana Santa. En principio, reúne menos problemas que el que aprobó inicialmente la Comisión Provincial de Patrimonio y ahora ha rechazado la Consejería de Cultura. En primer lugar, no supondría la destrucción de la obra primitiva, sino sólo su adaptación, ya que se mantendrían todas las piezas con la única salvedad de facilitar después su desmontaje y vuelta a ensamblar cada año. Cuando se haga una vez, la documentación y el numerado de cada pieza facilitará que se vuelva a hacer todos los años.
Además, se espera que no genere tampoco problemas de derechos de autor , como los que había alegado Rafael de La-Hoz Castanys para presentar alegaciones contra el proyecto inicial. Presenta, además, otra ventaja, y son las dimensiones. El proyecto que habían firmado los arquitectos conservadores de la Mezquita-Catedral dejaba un vano con un ancho muy problemático: 2,60 metros . Eso suponía que por allí no entrarían muchos pasos de la Semana Santa de Córdoba , con lo que el objetivo de facilitar la futura carrera oficial quedaría en entredicho.
Las piezas tendrían pernos y agujeros para ensamblarlas por un sistema de «machihembrado»
Este problema se anularía si saliera adelante el nuevo proyecto, ya que el vano quedaría totalmente libre en los días de la Semana Santa y su anchura es superior a los tres metros. Los tronos más grandes de la Semana Santa no tendrían problemas para acceder al interior , ni por anchura ni por altura, ya que incluso es superior a la Puerta de las Palmas, que seguirá siendo la principal de acceso al interior.