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La llamativa Semana Santa de algunos pueblos de Andalucía: representación viviente, suelta de toros, tradiciones históricas...

Los municipios gaditanos de Arcos, Paterna de Rivera, Los Barrios, Vejer y Benamahoma tienen su sello propio

Horarios e itinerarios de la Semana Santa de Cádiz 2025

L.V.

CÁDIZ

La Semana Santa se vive con intensidad en Andalucía, las cofradías se echan a la calle en todas las localidades y acompañadas con los sones de las bandas de música realizan sus estaciones de penitencia desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección.

Una fecha que se espera impaciente por muchos andaluces pero que no en todos los municipios se celebra de la misma manera. Desde Huelva hasta Almería, pasando por Cádiz, la Semana Santa andaluza contempla tradiciones singulares como la representación viviente de la Pasión de Cristo, tradiciones históricas o sueltas de toros a lo largo de todo el territorio.

En Gádor (Almería) se celebra cada año la representación viviente de la Pasión de Cristo, en la que alrededor de un centenar de vecinos se convierten en actores en los diferentes escenarios de la Plaza del Ayuntamiento, la Plaza de la Ermita, el Barranco Aguilera y en las calles y plazas aledañas. Suelen ser en torno a unas 80 personas las que participan para recrear 20 escenas bíblicas.

Una tradición que cuenta con un gran arraigo religioso y cultural en el municipio. Se trata de una actividad única que muestra con gran realismo la vida de los últimos días de Jesús y que resulta interesante tanto para los seguidores de la fe cristiana como para cualquier otra persona.

En los municipios gaditanos de Arcos de la Frontera, Paterna de Rivera, Los Barrios, Vejer de la Frontera y la población de Benamahoma -perteneciente a Grazalema- celebran sueltas de toros el Domingo de Resurrección. Unos tradicionales festejos conocidos como el 'Toro de Aleluya' en los que sueltan toros se ha incluido en la Ruta Nacional del Toro de Cuerda.

La Semana Santa de Puente Genil (Córdoba), conocida popularmente como 'La Mananta' está declarada como de Interés Turístico Nacional de Andalucía. Una curiosa celebración de la Pasión de Jesucrito en la que desfilan personajes bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento y otros que simbolizan aspectos de la teología cristiana. Estos personajes desfilan con sus rostrillos y signos externos que hacen que se les reconozcan y que son los símbolos llamados martirios, porque muchos de ellos representan los objetos con los que fueron martirizados.

A partir del Miércoles Santo, las figuras bíblicas invaden las calles de Puente Genil, acompañando las procesiones. Los Apóstoles, Moisés, Pilatos, María Magdalena, Salomé, Caifás, Cirineo, escenifican al aire libre el mundo bíblico. Además el Imperio Romano desfila con sus pasodobles. Otra de sus singularidades está en su forma de rezar a través de la saeta cuartelera, que se trata de una forma muy antigua del cante por saeta.

Por otro lado, en Granada destacan los incensarios de Loja y la Semana Santa Viviente de Cuevas del Campo. En cuanto a los incensarios, la tradición que fue reconocida en 2022 con un Premio Turismo de la Diputación de Granada y hunde sus raíces en el siglo XV, hace unos 400 años, cuando la antigua medina musulmana es tomada por tropas cristianas. En grupos de ocho denominados 'corrías', van ataviados con un característico capirote revestido de seda o raso profusamente decorado con abalorios de cristal denominado 'morrión'.

Procesionan con las hermandades simulando una guardia pretoriana que rinde homenaje a Jesús convencida de su inocencia quemando incienso con reminiscencias militares. Entran y salen de los desfiles en puntos determinados, y tienen sus propios cantes denominados 'sátiras', unas estrofas en la que cada incensario canta un trozo, en algunos fragmentos acompañados por el público. Los 'golpes' más famosos llegan con la procesión de la Semana Santa de Loja del Viernes Santo por la mañana, con cinco pasos y tres 'corrías' en las calles de este municipio del Poniente de Granada, de unos 20.900 habitantes, que finaliza con la denominada 'corriílla' en su encierro.

En lo que respecta a la Semana Santa Viviente de Cuevas del Campo, en el norte de la provincia de Granada, llega este año a su vigésima cuarta edición. En una de las citas turísticas y culturales de la provincia en el Jueves y el Viernes Santo, los visitantes también son introducidos en la recreación que hacen los vecinos de este municipio de unos 1.800 habitantes de la época de Jesucristo en las diferentes etapas de su vida y pasión.

El Jueves Santo a última hora de la mañana comienza la representación con Jesús a lomos de un burro, acompañado de María y otras figuras religiosas, así como por personas del pueblo que se unen al paso del mismo con ramas de olivo y palmas. Todos los participantes van ataviados con indumentarias propias de la época, mientras recrean actividades cotidianas para dotar de realismo al ambiente del Jerusalén de hace dos mil años. Un grupo formado por romanos y líderes religiosos como Caifás y Pilatos desfilan delante de Cristo.

Asimismo, en la tarde del Viernes Santo, en línea con el Evangelio de Mateo, se inicia la representación con el juicio de Jesús ante Poncio Pilato. Se reviven escenas tan impactantes como la flagelación, la subida al Gólgota con las tres caídas, la imponente crucifixión y la resurrección en la Cueva de Parejo. El propio drama de la historia va adornado con música y una cuidada interpretación de los personajes, ofreciendo una experiencia emotiva para los espectadores.

Otras opciones

En la localidad onubense de Lucena del Puerto se ha retomado este año el tradicional Vía Crucis a las 12,00 horas del Viernes Santo, con un Cristo yacente articulado del siglo 17. El año pasado como novedad, el ayuntamiento, en colaboración con la Hermandad del Gran Poder, recuperó la tradicional matraca, en desuso desde hace varios lustros, que volverá a dar su peculiar sonido a la jornada del viernes.

Por otra parte, Zalamea la Real tiene la procesión de la Vía Sacra, que solo está formada por hombres, según marca la tradición y que data de 1776. De este modo, al poco de concluir el Santo Entierro, una corneta anuncia el comienzo de la hora santa del Vía Crucis y, tras tocar diez veces la campana mayor, los hombres, con un recogimiento absoluto, se trasladan a la puerta de la Iglesia de la Asunción de donde parte el Vía Crucis para realizar quince estaciones de penitencia por las calles de la localidad. La decimoquinta se halla en la ermita del Santo Sepulcro que, al término de la estación, abre sus puertas para que pueda ser contemplado el Cristo Yacente. Ante la imagen se realiza la oración final y se entona el 'Perdón Oh, Dios mío'.

Aunque el ritual parece haber permanecido inalterable desde hace siglos ha habido cambios significativos, ya que antiguamente se cuenta que apedreaban a las mujeres que se encontraran en la calle y, hasta hace no muchos años, estaban obligadas a permanecer en sus casas, ya que todos los establecimientos públicos cerraban durante el tiempo que duraba la Vía Sacra. Ahora pueden salir, pero muchas mujeres siguen manteniendo la tradición de quedarse en sus casas durante lo que dura la procesión.

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