La Diputación se rebela contra el alcalde por prescindir de Suma
El Ayuntamiento de Alicante planea romper unilateralmente el contrato por el que Suma gestiona la recaudación de tributos municipales. Según anunció ayer un comunicado emitido por Alcaldía, la idea del consistorio es la de recuperar la gestión directa de los impuestos, lo que a su juicio supondría un ahorro para las arcas públicas. Así se lo hicieron saber Gabriel Echávarri y Sofía Morales –edil de Hacienda– al director de Suma en una reunión celebrada ayer, en la que expresaron al dirigente de la agencia tributaria su intención «inequívoca» de rescindir la vinculación.
El compromiso entre ambas partes, que finaliza el próximo 31 de diciembre de 2017, propició en el momento de su contracción una potente inversión por parte de la Diputación de Alicante. La institución se volcó en la modernización de las instalaciones y en que los usuarios dispusieran de las máximas facilidades a la hora de abonar sus tributos y agilizar todos los procesos. Para ello, se abrieron tres oficinas en la capital alicantina en los últimos dos años, además de la contratación de personal para hacer más eficientes las gestiones.
Por ello, la Diputación expresó de forma casi inmediata su rechazo a esta decisión, que podría provocar que emprendiesen acciones legales contra el tripartito que gobierna Alicante. La maniobra, que desde la Corporación fue calificada como «tripartitada», obligaría al Ayuntamiento a asumir todos los costes de un sistema y entramado que hasta ahora se realizaba por los medios y tecnologías de la entidad. Desde que Suma pasó a gestionar la recaudación, la ciudad ha incrementado en seis millones de euros los ingresos, y la previsión para el año 2015 era que el aumento alcanzase los siete millones de euros.