SANIDAD
Revuelta por un médico
Las manifestaciones ante la sede de la mutua son constantes y ya se han recogido más de 10.000 firmas de apoyo a la reivindicación

La tendencia social a fijar tópicos es fuerte. En los últimos años, ha convertido en norma definir como «ba talla» el proceso que atraviesan los enfermos de cáncer . Cuando fallecen, cada vez un porcentaje menor de afectados, se dice que ha fallecido tras «una dura batalla contra la enfermedad».
Si damos por bueno el símil manido, el giro dialéctico, podría decirse que hay un motín en un cuartel de Cádiz. Más de un centenar de gaditanos, entre pacientes diagnosticados y familiares directos, inició el pasado año 2015 una rebelión .
La compañía aseguradora Adeslas, una de las líderes de la sanidad privada en España, decidió relevar al general que ayudaba a los implicados en su batalla diaria. El doctor Antonio Linares Moreno , el general que les guiaba en la batalla, el oncólogo de la mutua, cesó en sus funciones con el final de año. Sus pacientes, esos soldados figurados, fueron conociendo la novedad entre octubre y noviembre. La reacción del batallón fue inmediata.
Sus pacientes no se resignan. Consideran su marcha un retroceso severo, una grave alteración que interrumpe sus tratamientos, que dificulta su seguimiento.
Aseguran que el nivel de satisfacción era «muy alto, por no decir que todos estábamos contentos con él. Hasta donde sabemos, no había ninguna queja. Nos transmitía seguridad, confianza y deseos de seguir batallando por nuestra vida. Dedica mucho tiempo en estudiar nuestra enfermedad ¿por qué Adeslas crea un problema donde no existía , rescindiendo el contrato con el doctor Linares?» resume María del Carmen Alcántara Benítez, que ejerce de portavoz del colectivo.
Los afectados, enfermos y parientes, crearon una plataforma a finales de pasado año y han reunido ya casi 10.000 firmas de apoyo. Además, han iniciado una campaña de movilizaciones con protestas regulares en distintos escenarios de Cádiz, desde el Gran Teatro Falla hasta la sede principal de Adeslas, en la avenida de Andalucía de la capital gaditana.
Los presuntos damnificados por el cambio entenderían que la empresa contratase a un especialista más: «Si desean traer un segundo oncólogo, perfecto» pero no entienden que se prescindan de la persona que dirige los tratamientos, la evolución y el seguimiento de unos enfermos tan sensibles. «Los enfermos podrían elegir entre uno u otro. No dudamos de la profesionalidad del nuevo pero no lleva nuestro seguimiento, en algunos casos, desde hace años», matiza Alcántara.
Para reforzar su argumento, afirma que la aseguradora tiene en la provincia 37 cardiólogos, 44 dermatólogos, 15 neumólogos y 39 oftalmólogos. No entiende, por tanto, qué dificultad supone tener dos oncólogos.
El grupo de manifestantes entiende que «la aseguradora es nuestra seguridad social, hemos cotizado a través de diferentes mutualidades durante el tiempo que hemos estado trabajando» y por tanto consideran que tienen derecho a pedir unos mínimos en su atención sanitaria , como sucedería en el sistema público.
Los miembros de esta plataforma aseguran sentirse «desamparados» y resaltan que el oncólogo tiene 19 años de experiencia, la mayor parte del tiempo como coordinador y único especialista de oncología de Adeslas, por lo tanto, forzosamente, conocedor de todos los casos tratados. La portavoz, en nombre del centenar de manifestantes, teme que los motivos del cambio hayan sido «únicamente económicos».
«Ahora, hasta Jerez»
Como trastorno añadido, afirman los afectados, el cambio de médico supone un engorro cotidiano . Lamentan que las sesiones de quimioterapia ya no se ofrecen en el hospital de día de San Rafael, con el beneficio de contar con todas las especialidades médicas relacionadas con la enfermedad («toxicidades, problemas respiratorios, cardíacos...») en el mismo edificio. Con el cambio de oncólogo y las modificaciones del servicio en Adeslas, denuncia la plataforma, los pacientes tienen que recorrer de forma frecuente cien kilómetros, con ida y la vuelta, hasta Jerez, al centro OncoJerez, donde «sólo hay enfermería y el médico que dirige», sin departamentos complementarios.
Por su parte, desde la delegación de Adeslas en Cádiz ha reiterado, desde el inicio de las protestas, que su oferta «garantiza la continuidad asistencial de sus asegurados» por encima de cualquier cambio y que su objetivo es «mejorar la oferta asistencial» sin que los relevos personales tengan influencia en el servicio que presta.