Tiempo de reflexión
El final de la primera vuelta y el inicio de la segunda siempre se considera un buen momento para la reflexión ahora que parece que nuestro Cádiz ha entrado en un cierto declive de juego y, por consiguiente, de resultados aunque no lo esté sufriendo en demasía en la clasificación.
Actualizado: GuardarComo soy resultadista empezaré diciendo que estamos prácticamente a la misma distancia del segundo que hace un mes. Bien es cierto que las prestaciones del equipo parece que no son las mismas, pero tampoco tienen que estar muy bien los demás cuando no han conseguido acercarse a una distancia realmente preocupante.
Pero como lo que nos ocupa es el Cádiz hay aspectos que merecen un análisis. Para empezar, los rivales ya nos conocen. En Segunda B no hay grandes plantillas -el grupo tiene un nivel muy mediocre-, pero sí hay técnicos con una gran capacitación. Pasó con Nene Montero el día del Lucena y, a partir de ahí, se acabaron los partidos tranquilos en Carranza porque los planteamientos están más estudiados.
Respecto a la plantilla, el fichaje de un central nos ha dado la razón a los que pensábamos que la retaguardia, sobre todo el centro, era de lo más mejorable. Ahora también parece que la banda izquierda inquieta. Y el hecho de que un diestro como López Silva tenga que actuar en esa demarcación demuestra bien a las claras que algo cojea en la zurda. Llama la atención el enorme bajón de Caballero. Esperemos que no haya que darle la razón a Braojos, porque un futbolista no se puede apagar tanto así como así.
Y la afición. Está en todo su derecho de silbar. Al fin y al cabo, los fieles que no se han rajado y han renovado su abono son los mismos de la temporada anterior. Por eso y porque la decepción de la pasada campaña aún retumba están legitimados para decir lo que quieran.